Muchas veces escuchamos frases como «¿para qué vas tanto al dentista?», «yo voy una vez al año y con eso basta» o «nunca me he hecho una limpieza porque no la necesito». Sin embargo, muchas enfermedades de dientes y encías avanzan sin causar molestias al principio.
¿Qué hace una limpieza profesional?
Aunque te cepilles y uses hilo dental todos los días, siempre quedan zonas difíciles de alcanzar. Con el tiempo, la placa se endurece y se convierte en sarro, que no puede eliminarse en casa. En la limpieza profesional retiramos el sarro y las manchas superficiales, y con los dientes limpios podemos revisar con detalle dientes y encías.
Prevenir es más sencillo que tratar
Junto con la limpieza, la revisión clínica y, cuando se indica, las radiografías, permiten detectar a tiempo caries, fracturas, gingivitis o periodontitis. Tratar un problema en etapa temprana suele ser más sencillo y cómodo que hacerlo cuando ya avanzó.
¿Cada cuánto?
Para muchas personas se recomienda una limpieza aproximadamente cada seis meses, pero la frecuencia ideal es individual. Hay pacientes que necesitan citas más seguidas, por ejemplo cada tres o cuatro meses, porque acumulan sarro con mayor facilidad, tienen enfermedad de encías, usan ortodoncia o implantes, o tienen condiciones de salud que lo requieren. Tu dentista definirá contigo el intervalo adecuado.
En casa también cuenta
- Cepíllate al menos dos veces al día con pasta con flúor.
- Usa hilo dental o cepillos interdentales a diario.
- Modera el consumo de azúcares y bebidas ácidas.
- Consulta si notas sangrado de encías, mal aliento persistente o sensibilidad.
¿Quieres una valoración personalizada?
Cada caso es único. Agenda tu cita y el Dr. Mynor Lizama revisará tu caso para recomendarte las opciones adecuadas para ti.
